Al no recibir el pago de sueldos y salarios desde el mes de enero, los dirigentes de los sindicatos ante la falta de flexibilidad de los ejecutivos de la empresa para solucionar el problema decidieron convocar a una huelga desde las cero, cero horas del día miércoles, colocando piquetes en el ingreso de las oficinas administrativas y la fábrica. Cerca de las 9:30 de la mañana un aproximado de 1500 personas ingresaron a los ambientes de la empresa y agredieron no tan sólo verbal, sino también físicamente al jefe de seguridad; Eduardo Tazara y al gerente general Juan Calisaya Medina a quien sumergieron en la piscina que en muchas oportunidades utilizó para refrescarse en los días de sol.
Pero cómo fue que aparentemente de un momento a otro explotaran de esta forma los mencionados trabajadores. ¿Acaso el ministerio de trabajo en Chimbote no conocía de la impuntualidad en los pagos por parte de esta empresa? Hubo tres huelgas pacíficas que antecedieron a esta última a las cuales no le dieron la menor importancia, según algunos trabajadores esta situación se viene dado hace más de 8 años atrás.
En nuestro país lamentablemente no se dan soluciones, ni mucho menos se le presta la importancia correspondiente a problema como estos y esperamos ver extremos para recién hacer algo por estas protestas.
Si bien es cierto es una empresa privada, eso no da lugar a que los trabajadores no sean defendidos por los entes correspondientes.
El argumento de los ejecutivos de esa empresa es que la azúcar está con bajo precio, es también la realidad de otras empresas azucareras que no incumplen con la clase trabajadora, pero que tan justificable es que se realice un pacto y que al día siguiente se brinde una conferencia de prensa donde se anula un acta de compromiso que incluye no tan sólo el fraccionamiento de los pagos, sino la reincorporación de 3 trabajadores arbitrariamente despedidos no sólo según a criterios de sus compañeros sino que fue reconocido por los ejecutivos de la empresa que fueron despedidos injustificadamente.
¿Qué papel juega el ministerio de trabajo con respecto a estos abusos reconocido incluso por el empleador?. Esa es la pregunta del millón.
A pesar de la fuerte crítica por las acciones tomadas por el pueblo de San Jacinto y sus anexo, quien se preocupa por resolver sus problemas; está muy cerca la época escolar y no tienen su pago al día, ¿cómo irán a estudiar los hijos de los trabajadores?.
Alguien voltea a ver sus problemas para darles soluciones o solo son escuchados cuando llegan a excesos, que si bien es cierto no son para premiarlos, pero quizás resulta ser la única forma que encuentran para que sus derechos sean respetados; porque en el momento necesitaban el apoyo de las instancias correspondientes , recibieron indiferencia y corrupción.
Fueron 4 días que se pararon las labores en Agroindustrias San Jacinto y ella ocasionó pérdidas, ahora ¿a quién se le atribuirá legalmente este déficit?.
Lo único que esta claro es que este problema tiene para rato.

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